La gestión operativa de la infraestructura hospitalaria es extremadamente compleja y exige la monitorización de variables críticas de los equipos que, en caso de fallo, pueden causar daños incalculables a los pacientes y a las instituciones.
Tanto el equipo primario (el utilizado en condiciones normales de funcionamiento) como el secundario (el utilizado en caso de fallo del equipo primario) deben estar en buen estado de funcionamiento las 24 horas del día, los 365 días del año. Un fallo operativo de un equipo primario, seguido de un segundo fallo de un equipo secundario que, por desconocimiento, no estaba listo para funcionar, puede ser responsable de una catástrofe que provoque la muerte de pacientes hospitalizados.
Existen varios desafíos que dificultan la obtención de datos confiables y actualizados, entre ellos:
- La confianza en registros manuales, que como mínimo ilustran una situación momentánea durante la verificación (ronda);
- Además de la inexactitud, al encontrarse en soporte físico, no podrán ser enviados al responsable, comprometiendo la calidad e integridad de la información;
- La dificultad de acceso a los equipos impide tener una visión actualizada de la situación del hospital, así como tomar decisiones rápidas en función de las necesidades operativas.
- La falta de estandarización en los procesos y sistemas de información utilizados por los hospitales dificulta la comparación y análisis de datos entre diferentes unidades o redes de salud.
- La falta de indicadores y herramientas analíticas adecuadas para medir el desempeño, la productividad y la calidad de las operaciones hospitalarias, así como para identificar problemas, oportunidades y tendencias.
- La resistencia cultural y organizacional al cambio limita la adopción de nuevas tecnologías y metodologías de gestión operativa hospitalaria, así como la difusión y uso de datos para la mejora continua de procesos y resultados.
Es evidente que la monitorización de esta infraestructura no es viable sin un proceso automatizado. Incluso con la monitorización automatizada, la gran cantidad y las dependencias de las variables operativas críticas hacen que la interpretación y el control para la gestión operativa sean sumamente complejos.
Además de la monitorización, el sistema debe indicar de forma inteligente tendencias y situaciones mediante la comparación de parámetros críticos antes de que cualquier problema se convierta en una situación crítica. En la mayoría de los casos, al igual que en la atención médica, un problema de infraestructura, si se detecta a tiempo, tiene un impacto mínimo en las operaciones.
La solución QI Control
solución QI Control, desarrollada por White Martins en colaboración con Above-Net Brazil, es una herramienta inteligente para la gestión de la infraestructura hospitalaria que ofrece importantes ventajas. Basada en la Bridgemeter, destaca por su monitorización en tiempo real, su inteligencia y sus capacidades predictivas, lo que contribuye a la eficiencia y fiabilidad de las operaciones hospitalarias.

A continuación se presentan algunos de los principales diferenciadores y beneficios de esta solución:
- Predicción de problemas operativos: Una de las características más destacadas de la solución QI Control es su capacidad para predecir problemas operativos antes de que ocurran. Esto permite a los hospitales tomar medidas proactivas para prevenir fallas inesperadas en los equipos, lo cual es fundamental para la continuidad de la atención médica.
- Monitorización en tiempo real: La capacidad de monitorizar en tiempo real es fundamental para identificar problemas de inmediato y responder a ellos con eficacia. Esto garantiza la seguridad del paciente y el funcionamiento eficiente del hospital.
- Funcionamiento continuo en situaciones de emergencia: La solución de control QI ayuda a garantizar el funcionamiento continuo de los equipos secundarios en situaciones de emergencia. Esto es fundamental en entornos hospitalarios, donde las interrupciones del servicio pueden tener graves consecuencias.
- Costes de mantenimiento reducidos: La monitorización continua basada en IoT (Internet de las Cosas) permite un mantenimiento más eficiente en función de las condiciones reales. Esto puede traducirse en una reducción de costes, ya que las intervenciones de mantenimiento se realizan solo cuando es necesario, en lugar de seguir un calendario fijo.
- Visibilidad e información completas: La solución de control QI proporciona información completa sobre el estado de todos los equipos del hospital. Esto permite que el equipo de mantenimiento y operaciones tome decisiones informadas y eficaces.
- Mejora de la calidad de la atención sanitaria: Al prevenir interrupciones no planificadas y garantizar el funcionamiento continuo de los equipos médicos, la solución de control de calidad contribuye directamente a mejorar la calidad de la atención sanitaria que se presta a los pacientes.
- Mejora del cumplimiento de las normativas: La gestión inteligente mediante la monitorización por IoT puede ayudar a los hospitales a cumplir los requisitos fundamentales para diversas certificaciones.
En resumen, la Solución de Control de Calidad (QI) es una solución avanzada e innovadora que aborda los desafíos críticos de la gestión de la infraestructura hospitalaria. Sus capacidades predictivas, monitorización en tiempo real y el uso del IoT la convierten en una herramienta valiosa para hospitales que buscan mejorar la eficiencia operativa, garantizar la continuidad del servicio y reducir los costes de mantenimiento, garantizando al mismo tiempo la máxima calidad de atención al paciente.
Casos de uso y ROI de la gestión operativa inteligente de una infraestructura hospitalaria
Un punto importante para calcular el retorno de la inversión (ROI):
QI Control es interoperable con cualquier equipo o sistema hospitalario, no depende de otro sistema para la integración de estos dispositivos y puede consolidar información de sistemas heredados en un solo sistema.
A continuación se presenta un estudio de caso del mundo real que demuestra la importancia de una gestión eficiente de las operaciones del hospital a través de la monitorización inteligente:
Debido a la falta de mantenimiento en la red de gas, se generó un exceso de humedad que provocó una falla generalizada de los ventiladores. El costo del mantenimiento y la compra de nuevos ventiladores fue de R$ 140.000,00.
Con la monitorización inteligente de IQ Control, el evento no habría ocurrido y el ROI se calcularía de la siguiente manera:


Este ROI se refiere a un solo evento aislado en la red de gas, en comparación con la inversión realizada en la monitorización de toda la infraestructura de gases medicinales. Si se consideran otros puntos de fallo y el ahorro en mantenimiento, el ROI será aún mayor con la misma inversión.
Conclusión
La monitorización inteligente de las operaciones hospitalarias es una herramienta esencial para garantizar la seguridad y la eficiencia de los hospitales. La tecnología QI Control es una solución eficaz e integral que ayuda a los hospitales a mejorar la calidad de la atención y reducir los riesgos.
Para obtener más detalles, visite: Catálogo de Control QI

